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miércoles, 1 de diciembre de 2021

EFÍMERO

Todo parece silbido de paso ahora:
La brisa marina
La caída de las hojas
El zumbido de la abeja
El canto del grillo
El latir de la rana
El rugido del león
La caja de cartón roída
El cristal que zurca el aire
La explosión de Beirut
La ausencia
La memoria
La noche
La calma
Tú

Alicia Salum

miércoles, 20 de mayo de 2020

Mi homenaje

Porque hubo un tiempo en que no existían árboles en mi jardín y ahora crecen sus raíces y extienden su follaje y guardan vida entre sus ramas.
Porque hubo un tiempo en que habitaban sombras y el silencio y la nada en los espacios en que ahora
Porque hubo un tiempo en que

Mi homenaje
al que plantó cada árbol
sin pensar, para siempre.

Al que en el valle
recuerda que hay montañas
y en una gota de agua,
tiembla ante la sequía
el desierto ofrecido.

Al que se acuerda de mí.

Al que me olvida.

                                      Ida Vitale

lunes, 21 de mayo de 2018

Cae la tarde

Cae la tarde

Despegan los aviones
con la tristeza adentro
Vuelan
más lejos que mi pensamiento
y lo que siento

La vida es un regalo que no estamos obligados a aceptar
pero no se incluye en ningún lado la pregunta

Diríamos que no

Sólo nacemos

Nos lanzan al canal
apretujados
con el dolor de los mordiscos
que no se sabe de dónde vienen

Lloramos
Lloramos

Los que celebran la vida
los que imponen el ruido
y hacen fiesta
nunca fuimos nosotros

Lloramos

Falta todo y sobra luz
queda tiempo
pero no sabemos para qué

Más adelante nos encontraremos
con dolores parecidos
nos saludaremos
nos inventaremos nombres
y rituales de cortesía
nos tocaremos las marcas
y le llamamos a ese acto
caricias

Reíremos de llorar

Haremos fiesta junto al dolor
del que empieza a vivir
Nos embriagaremos para no sentir

Hasta que un día
regresaremos al principio
de la pregunta inconclusa
que nos llevará a casa
hacia aquella oscuridad
tan conocida

Mientras cae la tarde


lunes, 31 de julio de 2017

De viaje

     Soltar

     Soltar amarras
     con sol 
     con tormenta
     con viento
     izar velas que desafían a las nubes
     encontrarse a solas con el mar
     levar anclas en el momento preciso 
     antes de encallar
     zarpar mar adentro
     
     navegar 

     sin puerto que espere
     sin playa que resguarde
     viajar a la deriva
     prescindir del visor
     aligerar el peso
     reinventarse una brújula
   
     flotar

martes, 9 de agosto de 2016

Mar deseo

Te miré
así supe del deseo
que despierta descubrir el horizonte
Me acerqué despacio
con ansiedad y sorpresa
embelesada
escuché tu susurrar
el rugir del golpe de tus aguas
de las piedras que modelan tu regazo
de tu fauna y de tu flora
de tí océano  fecundo
Sucumbí en tus corales
sin pensarlo me mojé
Sumergí mis sueños entre tus olas
entregué mi útero a tu corriente
me inundé de tí
en tí
en tu deseo
Y te desee
Me sentí feliz creyendo ser del mar más que la luna
y cuando me sentí segura
como  todos los que se embarcan en días de lluvia
naufragué
Me ahogué en las aguas bravas del deseo
             

martes, 31 de mayo de 2016

Las tristezas


Las tristezas son unas flores pequeñas, lisitas, con olor a tierra mojada. Las tristezas son flores moradas, tropicales, que se acompañan de grandes hojas verdes. Las tristezas jamás se encuentran solas en los jardines, quizá podrán verlas a veces, un poco dispersas a la orilla de la carretera, entre los rieles del tren o en el desierto, pero las tristezas son flores comunales que casi siempre caen y florecen donde hay otras, en los cementerios por ejemplo, en las laderas de los ríos, en los jardines de las viejas casas, en los lugares donde no tiene cabida el olvido. Las tristezas florecen donde suelen haber otras tristezas, esas otras que uno ha ido dejando plantadas por ahí.
 Alicia Salum

domingo, 8 de noviembre de 2015

Alborótame

Alborótame los sueños
péinalos y despéinalos a tu antojo
reinvéntame entre tus locuras
memorízame entre tus laberintos
y sin miedo a perder...
sumérgete en mis mares
en mis aguas profundas y fecundas
verás cómo el sol todavía las provoca
y los corales reinventan orgasmos de color
Alborótame  los miedos
descúbreme sin defensa alguna
esculpe mi rostro en tu cantera
revélate en todos mis espejos
hazme saber que estás aquí conmigo
a merced de la furia de  las olas
y del deseo prohibido
que funda éste nosotros

domingo, 18 de octubre de 2015

El día perfecto

El día perfecto para morir podría ser cualquiera
podría ser un día con sol, de esos en que las sombras casi no quieren acompañarlo a uno
y el calor es tan oportuno para irse aclimatando con el infierno.
Podría ser un día nublado, con nubes inquietas cargadas de angustia
urgidas por desplomarse sobre la acera
como ráfagas de agua metálica quemando la piel al contacto y ahogando citas sin compasión
Quizá el día perfecto sea cuando estés cerca
pero las miradas no  se crucen por culpa del semáforo
o cuando estés lejos y tu mente
conmigo no pueda distraerse
y tu risa sea un eco ajeno, perdido en el paisaje
cuando olvidarnos sea la única huella de lo que un día fue
Matamos lo que amamos dijo Rosario, y si...
Quizá el día perfecto para morir sea cuando nos percatemos que lo que se amó
estuvo siempre ahí parado en nuestra puerta
la que cerramos en un enojo y con orgullo
sin mirar hacia atrás y de un solo golpe
en nuestras narices.

sábado, 1 de agosto de 2015

Urgencias de madrugada

Déjame encender la veladora
para que queme tu recuerdo
poner encima de tu almohada
el cenicero lleno
la botella de whisky
déjame escribir a las tres de la mañana
cuando no encuentro tu rastro
y puedo confundir el espacio
que dejaste para mi
Déjame pensar, dudar
tronarme cada uno de los dedos
que me duelen poco, muy poco,
mucho menos que tú.
Déjame contaminar el aire
escribir como autómata
cerrar los ojos
ver el reloj
no buscar respuestas debajo de la cama
dejar de sonreir.
Déjame chocar con todo el universo
romper los cristales
desgarrar el cesped
desgranar las horas
arrancarme las uñas.
Déjame hacer todo
hasta que no quede nada 
en esta madrugada
nada tuyo por supuesto
pero sobre todo
que  no quede nada
ni la sombra

de lo que algún día fui.

viernes, 8 de mayo de 2015

Escribo


Escribo para existir. Escribo lo que pienso para saber que es cierto, que algún día pensé, sentí e hice todo eso que me ha hecho ser. Escribo para no olvidar, para sentirme viva y con esperanza de que no me inventé lo que yo soy y lo que hice. Escribo para tocar el mundo y para atrapar los sueños. 
Escribo en total estado ausente. Escribo que te quiero y que me quisiste. Escribo no solo para evitar el naufragio sino para tocar el sol y minimizar esta verdad de que me haces falta.
Escribo así, desde mi, sin remitente...


Te escribo, Sergio

Te escribo, Sergio
desde la soledad
del mediodía asoleado y desnudo
mientras azota el viento
y estoy, gatunamente,
enrollada en la cama
donde anoche te quise y me quisiste
entre tiempos, sonrisas y misterios.
Va quedando lejano
el mundo que existía antes de conocerte
y va naciendo un nido de palabras y besos,
un nido tembloroso de miedo y esperanza
donde a veces me siento retozando entre trinos,
y otras veces me asusto,
abro los ojos y me quedo quieta,
pensando en este panal de miel
que estamos explorando,
como un hermoso, hipnotizante laberinto,
donde no hay piedritas blancas,
ni mágicos hilos
que nos enseñen el camino de regreso.

Gioconda Belli

domingo, 19 de abril de 2015

Mi padre me quiso

Mi padre me quiso
me lo dijeron todos
en todos lados
no estuvo en la guerra
ni en el terremoto
ni en los quince años
o en la graduación
tampoco cuando vine a verlo
- tenía mucho trabajo -
Cuando me mudé a su país
nunca vino a visitarme.
Mi padre me quiso
de eso no hay duda
pero ya saben
siempre se habla mejor
de un padre muerto
que de uno que abandona.

                                        Alicia Salum

sábado, 18 de abril de 2015

Dormir

Silla verde
cama blanca
silencio profundo
cansancio que avanza

Es tarde
tu ausencia/gastritis
murmulla en la ventana
mejor dormir y no pensar
no pensarme, no dolerte
olvidar y enterrarte
entre las sábanas
                   Alicia Salum

miércoles, 21 de enero de 2015

Destino


El destino no existe. Lo que existe o no, lo construimos y destruimos nosotros mismos, Ayudan un poco el tiempo, las circunstancias, la vulnerabilidad en que nos encontremos y las ansias locas por comprobarnos ese no sé qué, que se traduce en desafío ante aquello que tememos o que no sabemos asumir de otra manera.

El destino no existe. Somos nosotros. Un mundo interno o externo muy distinto a lo que queríamos. El destino, aquellos que  llamamos futuro, el presente que se convierte en destino, van de la mano con uno. Cada quien sabe si su destino-presente-futuro lo hizo o no maravilloso y si el recorrido y el aprender a vivir ha valido la pena. 

El destino no existe, solo existe construir o destruir aquello que amamos con el único instrumento posible: nosotros.

Destino

                       Rosario Castellanos

Matamos lo que amamos. Lo demás
no ha estado vivo nunca.
Ninguno está tan cerca. A ningún otro hiere
un olvido, una ausencia, a veces menos.
Matamos lo que amamos. ¡Que cese esta asfixia
de respirar con un pulmón ajeno!
El aire no es bastante
para los dos. Y no basta la tierra
para los cuerpos juntos
y la ración de la esperanza es poca
y el dolor no se puede compartir.

El hombre es anima de soledades,
ciervo con una flecha en el ijar
que huye y se desangra.

Ah, pero el odio, su fijeza insomne
de pupilas de vidrio; su actitud
que es a la vez reposo y amenaza.

El ciervo va a beber y en el agua aparece
el reflejo del tigre.

El ciervo bebe el agua y la imagen. Se vuelve
-antes que lo devoren- (cómplice, fascinado)
igual a su enemigo.

Damos la vida sólo a lo que odiamos

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Tiempos

No es tiempo de llorar, ni de reír,
de hacer malabares en el aire.
No es tiempo de vivir
ni de apretar las manos,
de juntarlas para sabernos vivos.
Es tiempo de andar
mirar al frente y no caer
El paisaje quedó muy lejos del corazón
El sol radiante turba la vista.
Cuidado,
Hay tiempos de baches y paraísos.
tiempos de golpes y de caricias.
de puentes y precipicios
Pero este es el tiempo,

el tiempo de no correr.

lunes, 29 de septiembre de 2014

No debería decir

NO DEBERÍA

 

No debería decir

pero lo digo

que nunca fuimos un misterio

nunca pretendimos regalarnos flores

ni repartirnos besos

ni  abrillantar la luna

para embriagar el alma

 

No debería decir

pero te digo

que me hiciste trampa con los dedos

revelaste cada imperfección sin avisarnos

sin permiso y sin modestia

te convertiste en el dueño de la noche

de la brisa

de las antiguas calles

de la vergüenza pasajera

 

No debería decir

pero te digo

que las gaviotas

volaron cerca

Me hiciste sentir que nada importa

que no había peligro como no habrá futuro

ni ideas absurdas

ni promesas mentirosas

que acumularán quejas

 

No debería sentir

pero he sentido

partida el alma a voluntad

embriagados de preguntas

y en vaso roto las respuestas

 

No debería pensar

pero sobraron nombres

los dioses antiguos de nuestra historia

lo que sobró fue tanta idea

de lo que quisimos y nunca fuimos

de lo que no será

porque  al final

lo único que realmente nos faltó


                                                   se llama tiempo


                                                                                                                                      Alicia Salum

viernes, 13 de septiembre de 2013

Las tardes de cine cuando llueve

Uno siempre está propenso a encontrarse de frente con poesía que duele, esa que un buen día nos parte en dos y restriega en el espejo nuestra desnudez. 
Uno está propenso siempre. 
Puede ser cualquier día de julio o de septiembre, puede asomarse en un día de lluvia, quizá se trate de lluvia tropical. 
y puede ser quizá, en cualquier tarde, en cualquier cine, quizá detrás de aquel último beso...


La culpa es de uno

La culpa es de uno

Quizá fue una hecatombe de esperanzas
un derrumbe de algún modo previsto,
ah, pero mi tristeza sólo tuvo un sentido,

todas mis intuiciones se asomaron
para verme sufrir
y por cierto me vieron.

Hasta aquí había hecho y rehecho
mis trayectos contigo,
hasta aquí había apostado
a inventar la verdad,
pero vos encontraste la manera,
una manera tierna
y a la vez implacable,
de deshauciar mi amor.

Con un sólo pronóstico lo quitaste
de los suburbios de tu vida posible,
lo envolviste en nostalgias,
lo cargaste por cuadras y cuadras,
y despacito
sin que el aire nocturno lo advirtiera,

ahí nomás lo dejaste
a solas con su suerte que no es mucha.

Creo que tenés razón,
la culpa es de uno cuando no enamora
y no de los pretextos
ni del tiempo.

Hace mucho, muchísimo,
que yo no me enfrentaba
como anoche al espejo
y fue implacable como vos
mas no fue tierno.

Ahora estoy solo,
francamente solo,
siempre cuesta un poquito
empezar a sentirse desgraciado.

Antes de regresar
a mis lóbregos cuarteles de invierno,
con los ojos bien secos
por si acaso,
miro como te vas adentrando en la niebla
y empiezo a recordarte.

Mario Benedetti

miércoles, 14 de agosto de 2013

Desatada

Que ganas de hacerte mío
de nunca más dejarte ir
de comerte a pedacitos el alma
asimilarla y regresársela al mundo
intacta, como le pertenece.
que ganas de regalarte mi locura
que no consigas un amor, jamás
que te asuste como me asusta a mi
que te invada como me invade a mi
que te muerda como me está mordiendo a mi.

Pero no, ni te comeré ni te regalaré al mundo
Este mundo que nos plantó desde un principio en islas separadas.

No te asustaré, ni te invadiré, ni tampoco intentaré morderte.
De este amor solo saldré dolida yo
De este amor solo quedarán las huellas sangrantes de mis pies buscando el rastro de los tuyos

Yo seguiré y bendeciré todos los lugares por los que camines.
Iluminaré de color traslucido cada espacio en que te encuentres
y amaré como si fueras tu, como si fuera yo, esta tu sombra.

La locura de quererte se disfruta entre dos
pero no hay dos
la mía es una locura desangrada.

miércoles, 9 de enero de 2013

Carta para una cabeza dura


"La psicosis consiste en no encontrar o
 no tener a nadie que te pueda soportar"
 Donald Winnicott

¿Y cuándo entenderás, mujer de cabeza dura, que la cualidad reflejo de un espejo no se suple con una pantalla blanca?
Cuándo entenderás que es solo el espejo el que permite jugar e identificarse y a la vez diferenciarse de tu "no yo". Que solo el espejo le permite al que se refleja, crecer, jugar, ser creativo,  siempre con la seguridad de que cuenta con la mirada de aquel otro para aprender de él, con él y saber diferenciarse.
En cambio, cabeza dura, la pantalla blanca no implica la existencia de la mirada de nadie, no produce metáforas  ni posibilita juegos para la creación, no produce imágenes que sean ciertas, corroboradas por un otro, no implica vínculos ni tampoco aprendizajes. La fantasía se desborda porque la pantalla blanca, opaca, no produce ningún reflejo y solo sirve de proyección de necesidades, miedos e imágenes internas, donde nadie puede decirle a quien las proyecta "Eso eres, eso soy".  No crea nada y no dialoga, solo es un depositorio de sueños, si es que no de locuras de aquel que se proyecta,  y eso, cabeza dura es muy caro y altamente peligroso, se convierte en  un sinsentido querer atravesar la realidad sin manos que te sujeten, sin ojos para decirte a dónde es que se va.
No olvides nunca, cabeza dura, que la insistencia en proyectarte en pantallas blancas, sin miradas ni palabras que te construyan, no reflejarán jamás tu  brillo o tu grandeza, solamente soledad: 
"Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.
Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: “que calor hace”, “dame agua”, “¿sabes manejar?”, “se te hizo de noche”…Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho “ya es tarde”, y tú sabías que decía “te quiero”.)
Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que tú quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón"
Jaime Sabines

viernes, 12 de octubre de 2012

Pesos y pesos

El poder de la palabra depende del nivel jerárquico de quien la emite, el poder de la dignidad jamás.

lunes, 4 de junio de 2012

De esperanzas y sal

-"Tiene que calmarse"- le dijo el médico sin mirarla a los ojos -"¿cómo se siente ahora, con las nuevas pastillas?"
-"mal" - dijo ella conteniendo sus lágrimas - "Sigo con ganas de no ser, de nunca más saber"
-"Tendré que internarla entonces"- le anuncio  él,  serena pero firmemente,  mientras cerraba su libreta, ponía en "off"  la grabadora y hacía por teléfono una llamada.

No había más, ella sabía que tarde o temprano pasaría, que  los locos se reconocen locos desde el primer llanto, aquel que su madre  angustiada,  nunca pudo  interpretar. Cómo no reconocerse en los ojos de su hermano, el drogadicto amoroso que compraba, más que polvo, castillos de cristal.

Cómo no saberlo también aquella tarde de domingo que, como  en un juego de niños que disfrazan frustración, su padre jaló el gatillo cayendo frente ella...
Cómo no esperarlo junto con el Alzheimer acechando a la familia , cómo no sentirse loca, sin razón. Cómo no quedarse sola como cualquier loco, si solo los locos entienden lo que son.


Cuando llegaron por ella, no opuso resistencia, se dejó llevar así, pacífica, retraída en sus sueños de sal, amarrada a los recuerdos y los poemas de Gelman que tanto le gustaban. Llevaba la cara limpia pero la cabeza repleta de enredos y esperanza.



Límites

¿Quién dijo alguna vez: hasta aquí la sed,
hasta aquí el agua?

¿Quién dijo alguna vez: hasta aquí el aire,
hasta aquí el fuego?

¿Quién dijo alguna vez: hasta aquí el amor,
hasta aquí el odio?

¿Quién dijo alguna vez: hasta aquí el hombre,
hasta aquí no?

Sólo la esperanza tiene las rodillas nítidas.
Sangran.


Juan Gelman



El juego en que andamosSi me dieran a elegir, yo elegiría
esta salud de saber que estamos muy enfermos,
esta dicha de andar tan infelices.
Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta inocencia de no ser un inocente,
esta pureza en que ando por impuro.
Si me dieran a elegir, yo elegiría
este amor con que odio,
esta esperanza que come panes desesperados.
Aquí pasa, señores,
que me juego la muerte.

Juan Gelman