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lunes, 11 de febrero de 2019

Sobran las palabras




En su contra dirán que no tenía talento, a favor, que su oreja continuaba en su lugar. 
A veces, a la poesía como a la vida, le sobran las palabras

Sobran las palabras

Por traidora decidí hoy,
martes 24 de junio,
asesinar algunas palabras.
Amistad queda condenada
a la hoguera, por hereje;
la horca conviene
a Amor por ilegible;
no estaría mal el garrote vil,
por apóstata, para Solidaridad;
la guillotina como el rayo,
debe fulminar a Fraternidad;
Libertad morirá
lentamente y con dolor;
la tortura es su destino;
Igualdad merece la horca
por ser prostituta
del peor burdel;
Esperanza ha muerto ya;
Fe padecerá la cámara de gas;
el suplicio de Tántalo, por inhumana,
se lo dejo a la palabra Dios.
Fusilaré sin piedad a Civilización
por su barbarie;
cicuta beberá Felicidad.
Queda la palabra Yo. Para esa,
por triste, por su atroz soledad,
decreto la peor de las penas:
vivirá conmigo hasta
el final.

María Mercedes Carranza

lunes, 21 de mayo de 2018

Cae la tarde

Cae la tarde

Despegan los aviones
con la tristeza adentro
Vuelan
más lejos que mi pensamiento
y lo que siento

La vida es un regalo que no estamos obligados a aceptar
pero no se incluye en ningún lado la pregunta

Diríamos que no

Sólo nacemos

Nos lanzan al canal
apretujados
con el dolor de los mordiscos
que no se sabe de dónde vienen

Lloramos
Lloramos

Los que celebran la vida
los que imponen el ruido
y hacen fiesta
nunca fuimos nosotros

Lloramos

Falta todo y sobra luz
queda tiempo
pero no sabemos para qué

Más adelante nos encontraremos
con dolores parecidos
nos saludaremos
nos inventaremos nombres
y rituales de cortesía
nos tocaremos las marcas
y le llamamos a ese acto
caricias

Reíremos de llorar

Haremos fiesta junto al dolor
del que empieza a vivir
Nos embriagaremos para no sentir

Hasta que un día
regresaremos al principio
de la pregunta inconclusa
que nos llevará a casa
hacia aquella oscuridad
tan conocida

Mientras cae la tarde


sábado, 21 de octubre de 2017

Dos poemas para un silencio casi imposible

El silencio es la voz que uno elige
el canto que se tararea jamás  en cualquier parte
una forma de estar o de fingir
la manera en que no
el silencio es la sombra que aguarda en el bolsillo
el cuchillo que vigila que la fiesta terminó
el silencio es el espacio en que me encuentro
con la ausencia de tu risa
                               tu mirada
                               y  tu voz

mi silencio parece imposible

pero no


Uno vuelve a subir las escaleras
de su casa perdida (ya no llevan
a ningún sitio), alguien nos llama
con una voz querida, familiar.
Pero ya no hace falta contestarle.
La voz sola nos llama, suficiente,
cual si nada pudiera hacerle daño,
en el pasillo inmenso. Una lluvia
que no puede mojarnos, no se cansa
de rodear un día preferido.
Uno toca la puerta de la casa
que le fue deparada a nuestras manos
mortales, como un tímido consuelo.
                                                 Fina García Marruz
  
Silencio
Así como del fondo de la música
brota una nota
que mientras vibra crece y se adelgaza
hasta que en otra música enmudece,
brota del fondo del silencio
otro silencio, aguda torre, espada,
y sube y crece y nos suspende
y mientras sube caen
recuerdos, esperanzas,
las pequeñas mentiras y las grandes,
y queremos gritar y en la garganta
se desvanece el grito:
desembocamos al silencio
en donde los silencios enmudecen
                                       Octavio Paz

lunes, 18 de septiembre de 2017

Carnívora

Cual flor carnívora
te quiero
jugosa sedienta
apetecida por el olfato

Respira
busca la miel en los labios 
ven
sumérgete sin miedo
     - o aún con miedo -
esparce el polen
duérmete adentro

Ven
cuidaré de tí
donde el dolor no sabe a dolor 
seamos presa y depredador

Después de todo el amor consiste en atrapar insectos
ven
perfumaremos la noche
      
                                           Alicia Salum

Aristolochia grandiflora, es una especie de enredadera de hoja caduca con flores enormes que emiten un olor desagradable para los seres humanos, pero muy atractivo para los insectos.
Foto de Nataly Celina Arana

domingo, 18 de octubre de 2015

El día perfecto

El día perfecto para morir podría ser cualquiera
podría ser un día con sol, de esos en que las sombras casi no quieren acompañarlo a uno
y el calor es tan oportuno para irse aclimatando con el infierno.
Podría ser un día nublado, con nubes inquietas cargadas de angustia
urgidas por desplomarse sobre la acera
como ráfagas de agua metálica quemando la piel al contacto y ahogando citas sin compasión
Quizá el día perfecto sea cuando estés cerca
pero las miradas no  se crucen por culpa del semáforo
o cuando estés lejos y tu mente
conmigo no pueda distraerse
y tu risa sea un eco ajeno, perdido en el paisaje
cuando olvidarnos sea la única huella de lo que un día fue
Matamos lo que amamos dijo Rosario, y si...
Quizá el día perfecto para morir sea cuando nos percatemos que lo que se amó
estuvo siempre ahí parado en nuestra puerta
la que cerramos en un enojo y con orgullo
sin mirar hacia atrás y de un solo golpe
en nuestras narices.

miércoles, 21 de enero de 2015

Destino


El destino no existe. Lo que existe o no, lo construimos y destruimos nosotros mismos, Ayudan un poco el tiempo, las circunstancias, la vulnerabilidad en que nos encontremos y las ansias locas por comprobarnos ese no sé qué, que se traduce en desafío ante aquello que tememos o que no sabemos asumir de otra manera.

El destino no existe. Somos nosotros. Un mundo interno o externo muy distinto a lo que queríamos. El destino, aquellos que  llamamos futuro, el presente que se convierte en destino, van de la mano con uno. Cada quien sabe si su destino-presente-futuro lo hizo o no maravilloso y si el recorrido y el aprender a vivir ha valido la pena. 

El destino no existe, solo existe construir o destruir aquello que amamos con el único instrumento posible: nosotros.

Destino

                       Rosario Castellanos

Matamos lo que amamos. Lo demás
no ha estado vivo nunca.
Ninguno está tan cerca. A ningún otro hiere
un olvido, una ausencia, a veces menos.
Matamos lo que amamos. ¡Que cese esta asfixia
de respirar con un pulmón ajeno!
El aire no es bastante
para los dos. Y no basta la tierra
para los cuerpos juntos
y la ración de la esperanza es poca
y el dolor no se puede compartir.

El hombre es anima de soledades,
ciervo con una flecha en el ijar
que huye y se desangra.

Ah, pero el odio, su fijeza insomne
de pupilas de vidrio; su actitud
que es a la vez reposo y amenaza.

El ciervo va a beber y en el agua aparece
el reflejo del tigre.

El ciervo bebe el agua y la imagen. Se vuelve
-antes que lo devoren- (cómplice, fascinado)
igual a su enemigo.

Damos la vida sólo a lo que odiamos

jueves, 14 de febrero de 2013

Oración a San Valentín

San Valentín, patrono de los amorosos de ocasión y de los comercializadores de afecto, apiádate de mi, cuídame de las flores que me manden los amores olvidados todo el año pero que se aplican puntualmente el 14 de febrero.
 
Líbrame de los chocolates, de los hombres que los mandan y que suelen valorarme en función de mi peso. Ampárame de las tiendas que prometen el cielo a cambio de valores de plástico, metal o verde papel.
 
San Valentín, protégeme del infierno de los restaurantes en tu día, de los globos y de los osos gigantes que me producen asma. Procúrame la memoria para recordar todo el tiempo quien me quiere bien y quien solo en este día. Ayúdame a sentirme amada en todo momento, amada por mi misma y protégeme de mis amigos porque de mis enemigos, ya lo sabemos, aprenderé más fácil a cuidarme yo.

Amen.
 
 
Perdón San Valentín pero la verdad es que hoy, cuando pensé en ti, bailó en mi cabeza el siguiente texto:

 
RECIBÍ FLORES HOY
No es nuestro aniversario o ningún otro día especial;
anoche me aventó contra la pared y comenzó a ahorcarme.
Parecía una pesadilla, pero de las pesadillas despiertas
y sabes que no es real; me levanté esta mañana adolorida y con golpes en todos lados, pero yo sé que está arrepentido; porque él me mando flores hoy...
Recibí flores hoy!
Y no es día de San Valentín o ningún otro día especial;
anoche me golpeó y amenazó con matarme; ni el maquillaje o las mangas largas podían esconder las cortadas y golpes que me ocasionó esta vez.
No pude ir al trabajo hoy, porque no quería que se dieran cuenta, pero yo sé que esta arrepentido; por que él me mandó flores hoy...
Recibí flores hoy!
Y no era el día de las madres o ningún otro día especial; anoche el me volvió a golpear, pero esta vez fue mucho peor.
Si logro dejarlo, qué voy a hacer?
Cómo podría yo sola sacar adelante a los niños?
Qué pasará si nos falta el dinero?
Le tengo tanto miedo, pero dependo tanto de él, que temo dejarlo.
Pero yo sé que está arrepentido, por que él me mando flores hoy...
Recibí flores hoy!
Hoy es un día muy especial: Es el día de mi funeral. Anoche por fin logró matarme. Me golpeó hasta morir.
Si por lo menos hubiera tenido el valor y la fortaleza de dejarlo; si hubiera aceptado la ayuda profesional,
Hoy no hubiera recibido flores.

 
(Poema de autor desconocido, al menos para la culpable de este blog)


 
Oigamos a Drexler