sábado, 21 de octubre de 2017

Dos poemas para un silencio casi imposible

El silencio es la voz que uno elige
el canto que se tararea jamás  en cualquier parte
una forma de estar o de fingir
la manera en que no
el silencio es la sombra que aguarda en el bolsillo
el cuchillo que vigila que la fiesta terminó
el silencio es el espacio en que me encuentro
con la ausencia de tu risa
                               tu mirada
                               y  tu voz

mi silencio parece imposible

pero no


Uno vuelve a subir las escaleras
de su casa perdida (ya no llevan
a ningún sitio), alguien nos llama
con una voz querida, familiar.
Pero ya no hace falta contestarle.
La voz sola nos llama, suficiente,
cual si nada pudiera hacerle daño,
en el pasillo inmenso. Una lluvia
que no puede mojarnos, no se cansa
de rodear un día preferido.
Uno toca la puerta de la casa
que le fue deparada a nuestras manos
mortales, como un tímido consuelo.
                                                 Fina García Marruz
  
Silencio
Así como del fondo de la música
brota una nota
que mientras vibra crece y se adelgaza
hasta que en otra música enmudece,
brota del fondo del silencio
otro silencio, aguda torre, espada,
y sube y crece y nos suspende
y mientras sube caen
recuerdos, esperanzas,
las pequeñas mentiras y las grandes,
y queremos gritar y en la garganta
se desvanece el grito:
desembocamos al silencio
en donde los silencios enmudecen
                                       Octavio Paz

lunes, 18 de septiembre de 2017

Carnívora

Cual flor carnívora
te quiero
jugosa sedienta
apetecida por el olfato

Respira
busca la miel en los labios 
ven
sumérgete sin miedo
     - o aún con miedo -
esparce el polen
duérmete adentro

Ven
cuidaré de tí
donde el dolor no sabe a dolor 
seamos presa y depredador

Después de todo el amor consiste en atrapar insectos
ven
perfumaremos la noche
      
                                           Alicia Salum

Aristolochia grandiflora, es una especie de enredadera de hoja caduca con flores enormes que emiten un olor desagradable para los seres humanos, pero muy atractivo para los insectos.
Foto de Nataly Celina Arana

lunes, 31 de julio de 2017

De viaje

     Soltar

     Soltar amarras
     con sol 
     con tormenta
     con viento
     izar velas que desafían a las nubes
     encontrarse a solas con el mar
     levar anclas en el momento preciso 
     antes de encallar
     zarpar mar adentro
     
     navegar 

     sin puerto que espere
     sin playa que resguarde
     viajar a la deriva
     prescindir del visor
     aligerar el peso
     reinventarse una brújula
   
     flotar

miércoles, 29 de marzo de 2017

Beso soy

Pocas veces creo en el amor a primera vista, al primer toque, a la primer guitarra, al primer olor. Pero definitivamente creo en ese tipo de amor, el amor de aquel que escribe y escribiendo se delata. 
Y así, pocos como Miguel para poetizarme el corazón.

Lo cierto es que hoy, como regalito de mi querida Ana, escuché lindas versiones musicalizadas de poemas de Miguel Hernández a 75 años de su muerte en prisión. El resultado es que me enamoré, lo que me hizo visitar nuevamente este mi mundo al que parece que a veces olvido pero que quiero tanto.

No puedo sino desearles si lo escuchan, que lo disfruten como yo, porque créanme, ha sido mucho el disfrute.



Beso soy
(Miguel Hernández)

Beso soy, sombra con sombra.
Beso, dolor con dolor,
por haberme enamorado.
corazón sin corazón,
de las cosas, del aliento
sin sombra de la creación.
Sed con agua en la distancia,
pero sed alrededor.
            
Corazón en una copa
donde me la bebo yo
y no se lo bebe nadie,
nadie sabe su sabor.
Odio, vida: ¡cuánto odio
sólo por amor!
            
No es posible acariciarte
con las manos que me dio
el fuego de más deseo,
el ansia de más ardor.
Varias alas, varios vuelos
abaten en ellas hoy
hierros que cercan las venas
y las muerden con rencor.
            
Por amor, vida, abatido,
pájaro sin remisión.
Sólo por amor odiado,
sólo por amor.
            
Amor, tu bóveda arriba
y yo abajo siempre, amor,
sin otra luz que estas ansias,
sin otra iluminación.
Mírame aquí encadenado,
escupido, sin calor
a los pies de la tiniebla
más súbita, más feroz,
comiendo pan y cuchillo
como buen trabajador
y a veces cuchillo sólo,
sólo por amor.
            
Todo lo que significa
golondrinas, ascensión,
claridad, anchura, aire,
decidido espacio, sol,
horizonte aleteante,
sepultado en un rincón.
Espesura, mar, desierto,
sangre, monte rodador,
libertades de mi alma
clamorosas de pasión,
desfilando por mi cuerpo,
donde no se quedan, no,
pero donde se despliegan,
sólo por amor.
            
Porque dentro de la triste
guirnalda del eslabón,
del sabor a carcelero
constante y a paredón,
y a precipicio en acecho,
alto, alegre, libre soy.
Alto, alegre, libre, libre.
sólo por amor.
            
No, no hay cárcel para el hombre.
No podrán atarme. no.
Este mundo de cadenas
me es pequeño y exterior.
¿Quién encierra una sonrisa ?
¿Quién amuralla una voz?
A lo lejos tú, más sola
que la muerte, la una y yo.
A lo lejos tú, sintiendo
en tus brazos mi prisión,
en tus brazos donde late
la libertad de los dos.
Libre soy, siénteme libre.
Sólo por amor.

domingo, 4 de diciembre de 2016

Los amigos

Los amigos no se curan las heridas
se hacen nuevas
Se raspan los codos mientras juegan
se arrancan vida mientras caminan
y entre más caminan
envejecen
Los amigos son ríos caudalosos que no saben detenerse
rompen suelo / surcos
tiran árboles / casas
Se crecen conforme crece la tormenta
cuando la torrente sube
se resisten a los diques y las carreteras
corren libres sin mirar atrás
Los amigos no se acarician el alma
se la rompen mas bien a carcajadas
es entonces cuando se sienten más vivos que nunca
aunque estén muriendo
Los amigos ponen nombre a cada una de sus cicatrices
las pintan y se las tocan hasta que dejan de dolerles
se hacen moretones
sudan
juegan
se muerden
se arrebatan el amor
se prometen vida eterna
y cuando se saben cerca
los amigos se van
para empezar de nuevo
en alguna otra parte

lunes, 17 de octubre de 2016

Aromaterapia

Pasa que tu escritura es aromática
intensa como barrica de roble
macerada por el tiempo
y las uvas dulces de la cosecha

Pasa que embriagan tus palabras
a fuego lento reducidas con especias
que en  pequeñas dosis se hacen suficientes 
para acompañar la tarde

Pasa que eres bueno como la hierbabuena
fácil de digerir y mejorar el aliento
se me ha hecho costumbre
masticar tu  escritura
cerrar los ojos
inhalar entonces poesía 
hasta beberme la noche

miércoles, 17 de agosto de 2016

Autoconcepto

Fácil de lágrima
para el amor
para parir y amamantar
para abrazar
para extrañar
para enojarme o pedir perdón
para sentirme frágil y a la vez roble
para decir que si y que no
para romperme y restaurarme
Fácil para tener sueños
y miedo
y risa frente al pasado

Cuando preguntan cómo soy contesto
               soy mujer fácil

                                         Alicia Salum

martes, 9 de agosto de 2016

Mar deseo

Te miré
así supe del deseo
que despierta descubrir el horizonte
Me acerqué despacio
con ansiedad y sorpresa
embelesada
escuché tu susurrar
el rugir del golpe de tus aguas
de las piedras que modelan tu regazo
de tu fauna y de tu flora
de tí océano  fecundo
Sucumbí en tus corales
sin pensarlo me mojé
Sumergí mis sueños entre tus olas
entregué mi útero a tu corriente
me inundé de tí
en tí
en tu deseo
Y te desee
Me sentí feliz creyendo ser del mar más que la luna
y cuando me sentí segura
como  todos los que se embarcan en días de lluvia
naufragué
Me ahogué en las aguas bravas del deseo
             

martes, 19 de julio de 2016

Cuento de la luna y tú

Sentada sobre la luna
en la esquina del olvido
tu recuerdo:

                  Luciérnaga infinita
                  que brillas en mi noche
                  y sacudes el espanto
                  en la cara de las horas
                  que giran atropelladas
                  entre agujas filosas
                  y tic tacs escandalosos
                 
                 Lluvia fina entre las manos
                 que cura lo que toca
                 brazos
                               piernas
                                              pechos
                 angustia diluida en tu sereno
                 ausencia desahuciada entre las gotas
                 rocío mañanero con olor a ti

La luna no se mueve
mientras te observo
al oído susurra cuentos
la ventana no abre
y sin embargo
ambas sabemos:
                                ahí estás tú

lunes, 11 de julio de 2016

El secreto de las flores

Margarita sabe cuidar muy bien sus tristezas y nostalgias. 

     Las tristezas son unas flores pequeñas, lisas, con olor a tierra mojada. Son moradas, tropicales, acompañadas por grandes hojas verdes. Jamás se encuentran solas en los jardines. Quizá podrán verlas un poco dispersas a la orilla de la carretera, entre los rieles del tren  o en el desierto, pero las tristezas son flores comunales que casi siempre caen y florecen donde hay otras: en los cementerios, en las laderas de los ríos, en los jardines de las viejas casas, en los lugares donde no tiene cabida el olvido.  Las tristezas florecen donde suele haber otras, esas otras tristezas que uno ha ido dejando plantadas por ahí.

Las nostalgias, en cambio, son flores que se distinguen por su fragancia. Suelen cambiar de perfume dependiendo del momento del día en que se percibe: en la mañanita huelen como la colcha de la abuela que ya no habita la casa desde hace varios años, pueden adquirir el aroma de café recién tostado o el de pan cociéndose en el horno. A medio día suelen absorber el olor de los pucheros que hierven a fuego lento en las cocinas, pueden asumir el olor de las frutas aunque no se encuentren cerca,  incluso, cuando las nostalgias se sienten en peligro despiden un olor a cebolla que hace llorar a las amas de casa, tanto a jóvenes como maduras que han pretendido cortarlas para poner en floreros ese olor masculino parecido al vetiver. Pobrecitas mujeres cuando lloran, le echan la culpa a la cebolla sin haber cortado ninguna, más bien lloran por el recuerdo de aquel amor que se les fue. Así son ellas, las nostalgias, flores volubles, traicioneras, que atrapan su presa con su diversidad de olores; las personas que están cerca alucinan, no pueden evitar el enredo de recuerdos hasta hacerlas llorar y reír.

Margarita, cuida los jardines del convento  a las orillas del pueblo. Ella posee habilidad especial para cuidar cada una de sus flores.  Sabe, por ejemplo, identificar las tristezas que siempre huelen a tierra mojada, las cuida y siente que es justamente por ese olor que se parecen a ella. Le han dicho que el aroma de su piel es peculiar, húmedo y  terroso como el de las tristezas y cree que sus ojos deben tener el mismo color violeta, pues piensa que no es casual cuando la gente le pregunta “Margarita ¿por qué tienes siempre los ojos llenitos de tristeza?”. Margarita nunca sabe qué contestar, sonríe débilmente y sigue cuidando de sus flores que todo el mundo le dice que son hermosas.

La belleza de las tristezas de Margarita se debe a que las riega con lágrimas  de asno.  Todos los días, muy temprano, llega al convento un muchacho para entregar la leche bronca con la que las monjas hacen el rompope. Él siempre deja a un lado del portón que da al jardín, un frasco pequeño lleno de un líquido espeso, casi lechoso; son las lágrimas de los asnos, que él recolecta diariamente para Margarita. Como todos sabemos, los asnos son animales tristes que sueltan lágrimas a toda hora, por eso son lágrimas,  precisamente, lo que les permite a las tristezas florecer.

Margarita riega sus tristezas con cuidado para no ahogarlas, procura no mezclarlas con las lágrimas que salen de sus ojos, ella sabe que son muchas y no quiere que por demasiado riego, las tristezas invadan su jardín. También cuida de las nostalgias, las pone en macetas para disfrutar su olor favorito del día en pequeñas dosis, pues  tampoco quiere que arrasen con los espacios destinados para otras flores. Lo curiosol es que cuando Margarita se acerca a las nostalgias, sueña siempre con sembrar margaritas, esas flores fantásticas que le han platicado tantas veces, con un color amarillo intenso, alegres, optimistas y con olor  propio, es decir, las margaritas sólo pueden oler a margaritas, nadie podría confundir su olor con el de otra flor. Pero todas las margaritas que ella siembra, se mueren porque no les da el sol. El problema es que no las quiere cerca de las rosas, esas flores vanidosas que le clavan espinas y se ríen de ella por no saber cómo cortarlas sin lastimarse y así poder llenar con sus colores el salón. Es una contrariedad para Margarita, ser ciega y llamarse como una flor alegre, desenfadada del destino que prometen sus pétalos al azar. Por eso Margarita, sabe cuidar sus tristezas y procura sus nostalgias, porque en esas flores asume su destino: tener nombre de flor y nunca poder ser una flor.

Alicia Salum