miércoles, 21 de enero de 2015
Destino
El destino no existe. Lo que existe o no, lo construimos y destruimos nosotros mismos, Ayudan un poco el tiempo, las circunstancias, la vulnerabilidad en que nos encontremos y las ansias locas por comprobarnos ese no sé qué, que se traduce en desafío ante aquello que tememos o que no sabemos asumir de otra manera.
El destino no existe. Somos nosotros. Un mundo interno o externo muy distinto a lo que queríamos. El destino, aquellos que llamamos futuro, el presente que se convierte en destino, van de la mano con uno. Cada quien sabe si su destino-presente-futuro lo hizo o no maravilloso y si el recorrido y el aprender a vivir ha valido la pena.
El destino no existe, solo existe construir o destruir aquello que amamos con el único instrumento posible: nosotros.
Destino
Rosario Castellanos
Matamos lo que amamos. Lo demás
no ha estado vivo nunca.
Ninguno está tan cerca. A ningún otro hiere
un olvido, una ausencia, a veces menos.
Matamos lo que amamos. ¡Que cese esta asfixia
de respirar con un pulmón ajeno!
El aire no es bastante
para los dos. Y no basta la tierra
para los cuerpos juntos
y la ración de la esperanza es poca
y el dolor no se puede compartir.
El hombre es anima de soledades,
ciervo con una flecha en el ijar
que huye y se desangra.
Ah, pero el odio, su fijeza insomne
de pupilas de vidrio; su actitud
que es a la vez reposo y amenaza.
El ciervo va a beber y en el agua aparece
el reflejo del tigre.
El ciervo bebe el agua y la imagen. Se vuelve
-antes que lo devoren- (cómplice, fascinado)
igual a su enemigo.
Damos la vida sólo a lo que odiamos
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Alada,
El lado obscuro de poesía,
Rosario Castellanos,
Tierra de fuego
lunes, 29 de diciembre de 2014
Dilemas
No
Ella jamás supo
qué era lo más grave,
si cortarse las alas
o dejarlas crecer.
Perseguir sus sueños
cielo arriba
descuidar el suelo
dispuesta a caer
o estar en tierra firme
las estrellas lejos
el viento que corre
para nunca volver.
qué era lo más grave,
si cortarse las alas
o dejarlas crecer.
Perseguir sus sueños
cielo arriba
descuidar el suelo
dispuesta a caer
o estar en tierra firme
las estrellas lejos
el viento que corre
para nunca volver.
Ella nunca supo
qué era lo más grave
qué era lo más grave
sólo quiso soñar
volar
soñar
soñar
volar
soñar
soñar
volar
creer.
miércoles, 3 de diciembre de 2014
Tiempos
No es tiempo de llorar, ni de reír,
de hacer malabares en el aire.
No es tiempo de vivir
ni de apretar las manos,
de juntarlas para sabernos vivos.
Es tiempo de andar
mirar al frente y no caer
El paisaje quedó muy lejos del corazón
El sol radiante turba la vista.
Cuidado,
Hay tiempos de baches y paraísos.
tiempos de golpes y de caricias.
de puentes y precipicios
Pero este es el tiempo,
el tiempo de no correr.
lunes, 10 de noviembre de 2014
La niña de las galletas
- Traigo galletas y dulces - Me dijo con voz suave, firme, mirándome a los ojos, la estudiante menudita, universitaria, que pasa por mi oficina vendiendo cosas.
- Gracias - le dije- dame estas galletas surtidas.
Ella se me queda viendo, deja su vendimia en su escritorio y me dice viéndome a los ojos:
-¿A usted le han roto el corazón?
Mi corazón dio un vuelco, me vi en sus ojos, me vi a los 15 y a los 17, me vi a los 21 y a los 23. Me vi cuando cuidaba niños para pagar mis estudios, mis libros, mis gustos al menos. Me vi de estudiante, viajando lejos, me vi en un portón, en el jardín de un parque, en las calles de algún centro citadino, hablando por teléfono. Me vi.
- Si, muchas veces.- le contesté.
Y volví a verme. Viéndola, sin quererme mirar a los ojo yo misma, pero me vi. Me vi otra vez.
- ¿Usted es casada?- me dijo
- Si, mira, mis hijas están en esas fotos - Le contesté
- ¡Ah! Ese debe ser su esposo ¿se llevan bien, es un buen hombre? - le dije -si
- Es que a mi me acaban de romper el corazón. Que dice que estoy chiquita, que él quiere algo en serio, que yo no estoy lista. Tiene siete años más que yo.
- ¿Y tu qué quieres?- le pregunté
- Estudiar, ahorrar para ir al congreso internacional. Ahorrar para irme.- me dice llorando.
- Vale la pena. - Le dije - Yo lo hice también. Viajé y llegué aquí
- ¿Usted de dónde es?
- De El Salvador.
Nos quedamos calladas, viéndonos. No una a la otra, sino viéndonos a nosotras, cada una, muy adentro.
- Gracias. Ya me voy. Vengo luego. Usted siempre tiene mucho trabajo. Luego paso a visitarla.
- Gracias.- le dije. - Hasta luego.
Lloré.
- Gracias - le dije- dame estas galletas surtidas.
Ella se me queda viendo, deja su vendimia en su escritorio y me dice viéndome a los ojos:
-¿A usted le han roto el corazón?
Mi corazón dio un vuelco, me vi en sus ojos, me vi a los 15 y a los 17, me vi a los 21 y a los 23. Me vi cuando cuidaba niños para pagar mis estudios, mis libros, mis gustos al menos. Me vi de estudiante, viajando lejos, me vi en un portón, en el jardín de un parque, en las calles de algún centro citadino, hablando por teléfono. Me vi.
- Si, muchas veces.- le contesté.
Y volví a verme. Viéndola, sin quererme mirar a los ojo yo misma, pero me vi. Me vi otra vez.
- ¿Usted es casada?- me dijo
- Si, mira, mis hijas están en esas fotos - Le contesté
- ¡Ah! Ese debe ser su esposo ¿se llevan bien, es un buen hombre? - le dije -si
- Es que a mi me acaban de romper el corazón. Que dice que estoy chiquita, que él quiere algo en serio, que yo no estoy lista. Tiene siete años más que yo.
- ¿Y tu qué quieres?- le pregunté
- Estudiar, ahorrar para ir al congreso internacional. Ahorrar para irme.- me dice llorando.
- Vale la pena. - Le dije - Yo lo hice también. Viajé y llegué aquí
- ¿Usted de dónde es?
- De El Salvador.
Nos quedamos calladas, viéndonos. No una a la otra, sino viéndonos a nosotras, cada una, muy adentro.
- Gracias. Ya me voy. Vengo luego. Usted siempre tiene mucho trabajo. Luego paso a visitarla.
- Gracias.- le dije. - Hasta luego.
Lloré.
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Alada,
Cosas que pasan,
poesías sin verso y sin autor
miércoles, 1 de octubre de 2014
Declaración de fe
Somos recuerdos, lo que hicimos, lo que quisimos y lo que creímos ser... todo se guarda y se convierte en memoria... Pero no hay peor enemiga que ella. Habrá que cuidarse, bailarle todos los días, reírse de vez en cuando, dejar recados, fotografías, poemas, canciones por todas partes, no darle el gusto al olvido para que ocupe su lugar...
FAREWELL
Desde el fondo de ti, y arrodillado,
un niño triste, como yo, nos mira.
Por esa vida que arderá en sus venas
tendrían que amarrarse nuestras vidas.
Por esas manos, hijas de tus manos,
tendrían que matar las manos mías.
Por sus ojos abiertos en la tierra
veré en los tuyos lágrimas un día.
Yo no lo quiero, Amada.
Para que nada nos amarre
que no nos una nada.
Ni la palabra que aromó tu boca,
ni lo que no dijeron las palabras.
Ni la fiesta de amor que no tuvimos,
ni tus sollozos junto a la ventana.
Amo el amor de los marineros
que besan y se van.
Dejan una promesa.
No vuelven nunca más.
En cada puerto una mujer espera:
los marineros besan y se van.
Una noche se acuestan con la muerte
en el lecho del mar.
Amo el amor que se reparte
en besos, lecho y pan.
Amor que puede ser eterno
y puede ser fugaz.
Amor que quiere libertarse
para volver a amar.
Amor divinizado que se acerca
Amor divinizado que se va.
Ya no se encantarán mis ojos en tus ojos,
ya no se endulzará junto a ti mi dolor.
Pero hacia donde vaya llevaré tu mirada
y hacia donde camines llevarás mi dolor.
Fui tuyo, fuiste mía. Qué más? Juntos hicimos
un recodo en la ruta donde el amor pasó.
Fui tuyo, fuiste mía. Tu serás del que te ame,
del que corte en tu huerto lo que he sembrado yo.
Yo me voy. Estoy triste: pero siempre estoy triste.
Vengo desde tus brazos. No sé hacia dónde voy.
Desde tu corazón me dice adiós un niño.
Y yo le digo adiós.
PABLO NERUDA
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Alada,
Pablo Neruda,
Para musas y poetas,
SAYAM
lunes, 29 de septiembre de 2014
No debería decir
NO DEBERÍA
No debería decir
pero lo digo
que nunca fuimos un misterio
nunca pretendimos regalarnos flores
ni repartirnos besos
ni abrillantar la luna
para embriagar el alma
No debería decir
pero te digo
que me hiciste trampa con los dedos
revelaste cada imperfección sin avisarnos
sin permiso y sin modestia
te convertiste en el dueño de la noche
de la brisa
de las antiguas calles
de la vergüenza pasajera
No debería decir
pero te digo
que las gaviotas
volaron cerca
Me hiciste sentir que nada importa
que no había peligro como no habrá futuro
ni ideas absurdas
ni promesas mentirosas
que acumularán quejas
No debería sentir
pero he sentido
partida el alma a voluntad
embriagados de preguntas
y en vaso roto las respuestas
No debería pensar
pero sobraron nombres
los dioses antiguos de nuestra historia
lo que sobró fue tanta idea
de lo que quisimos y nunca fuimos
de lo que no será
porque al final
lo único que realmente nos faltó
se llama tiempo
Alicia Salum
martes, 14 de enero de 2014
Tiempo de mar
El tiempo es como el mar,
borra toda huella menos aquello que está bien cimentado.
Aún así,
nunca deja nada intacto.
nunca deja nada intacto.
Bendito tiempo y que sabio el mar
viernes, 13 de septiembre de 2013
Las tardes de cine cuando llueve
Uno siempre está propenso a encontrarse de frente con poesía que duele, esa que un buen día nos parte en dos y restriega en el espejo nuestra desnudez.
Uno está propenso siempre.
Puede ser cualquier día de julio o de septiembre, puede asomarse en un día de lluvia, quizá se trate de lluvia tropical.
y puede ser quizá, en cualquier tarde, en cualquier cine, quizá detrás de aquel último beso...
La culpa es de uno
La culpa es de uno
Quizá fue una hecatombe de esperanzas
un derrumbe de algún modo previsto,
ah, pero mi tristeza sólo tuvo un sentido,
todas mis intuiciones se asomaron
para verme sufrir
y por cierto me vieron.
Hasta aquí había hecho y rehecho
mis trayectos contigo,
hasta aquí había apostado
a inventar la verdad,
pero vos encontraste la manera,
una manera tierna
y a la vez implacable,
de deshauciar mi amor.
Con un sólo pronóstico lo quitaste
de los suburbios de tu vida posible,
lo envolviste en nostalgias,
lo cargaste por cuadras y cuadras,
y despacito
sin que el aire nocturno lo advirtiera,
ahí nomás lo dejaste
a solas con su suerte que no es mucha.
Creo que tenés razón,
la culpa es de uno cuando no enamora
y no de los pretextos
ni del tiempo.
Hace mucho, muchísimo,
que yo no me enfrentaba
como anoche al espejo
y fue implacable como vos
mas no fue tierno.
Ahora estoy solo,
francamente solo,
siempre cuesta un poquito
empezar a sentirse desgraciado.
Antes de regresar
a mis lóbregos cuarteles de invierno,
con los ojos bien secos
por si acaso,
miro como te vas adentrando en la niebla
y empiezo a recordarte.
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Mario Benedetti,
Tierra de fuego
viernes, 30 de agosto de 2013
Alada en poesía
Escribo posándome en tu verso,
Vivo solo instantes, alada en poesía:
Vivo solo instantes, alada en poesía:
Todas las luces prendidas, todas las puertas abiertas, todas las emociones despiertas de par en par...
...
Tengo una herida
o dos, o tres...
Que importa ya contarlas, si todas llevan tu nombre
...
...
Y tenía manos encantadoras de serpientes y maneras únicas de desatar los demonios de las cuevas obscuras
....
Mis refugios son todos los lugares donde te encuentro
...
Del verso a la boca siempre cae tu nombre
...
No pretendas amar y que el amor no despeine tus cabellos, o protegerte del frío en la piel. Amar a otro es exponerse y confiar y aprender
...
Es curioso, los mejores amigos no son los que te salvan del vacío sino los que te empujan hasta el fondo a manera de efecto trampolín
...
¿Madrid? El único recuerdo que guardo de Madrid es su perfume
miércoles, 14 de agosto de 2013
Desatada
Que ganas de hacerte mío
de nunca más dejarte ir
de comerte a pedacitos el alma
asimilarla y regresársela al mundo
intacta, como le pertenece.
de nunca más dejarte ir
de comerte a pedacitos el alma
asimilarla y regresársela al mundo
intacta, como le pertenece.
que ganas de regalarte mi locura
que no consigas un amor, jamás
que te asuste como me asusta a mi
que te invada como me invade a mi
que te muerda como me está mordiendo a mi.
que no consigas un amor, jamás
que te asuste como me asusta a mi
que te invada como me invade a mi
que te muerda como me está mordiendo a mi.
Pero no, ni te comeré ni te regalaré al mundo
Este mundo que nos plantó desde un principio en islas separadas.
No te asustaré, ni te invadiré, ni tampoco intentaré morderte.
De este amor solo saldré dolida yo
De este amor solo quedarán las huellas sangrantes de mis pies buscando el rastro de los tuyos
Yo seguiré y bendeciré todos los lugares por los que camines.
Iluminaré de color traslucido cada espacio en que te encuentres
y amaré como si fueras tu, como si fuera yo, esta tu sombra.
La locura de quererte se disfruta entre dos
pero no hay dos
la mía es una locura desangrada.
la mía es una locura desangrada.
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