miércoles, 1 de octubre de 2014

Declaración de fe

Somos recuerdos, lo que hicimos, lo que quisimos y lo que  creímos ser... todo se guarda y se convierte en memoria... Pero no hay peor enemiga que ella. Habrá que cuidarse, bailarle todos los días, reírse de vez en cuando, dejar recados, fotografías, poemas, canciones por todas partes, no darle el gusto al olvido para que ocupe su lugar...
                  
FAREWELL
Desde el fondo de ti, y arrodillado, 
un niño triste, como yo, nos mira. 
Por esa vida que arderá en sus venas 
tendrían que amarrarse nuestras vidas. 
Por esas manos, hijas de tus manos, 
tendrían que matar las manos mías. 
Por sus ojos abiertos en la tierra 
veré en los tuyos lágrimas un día.

Yo no lo quiero, Amada. 
Para que nada nos amarre 
que no nos una nada. 
Ni la palabra que aromó tu boca, 
ni lo que no dijeron las palabras. 
Ni la fiesta de amor que no tuvimos, 
ni tus sollozos junto a la ventana.

Amo el amor de los marineros 
que besan y se van. 
Dejan una promesa. 
No vuelven nunca más. 
En cada puerto una mujer espera: 
los marineros besan y se van. 
Una noche se acuestan con la muerte 
en el lecho del mar.

Amo el amor que se reparte 
en besos, lecho y pan. 
Amor que puede ser eterno 
y puede ser fugaz. 
Amor que quiere libertarse 
para volver a amar. 
Amor divinizado que se acerca 
Amor divinizado que se va.

Ya no se encantarán mis ojos en tus ojos, 
ya no se endulzará junto a ti mi dolor. 
Pero hacia donde vaya llevaré tu mirada 
y hacia donde camines llevarás mi dolor. 
Fui tuyo, fuiste mía. Qué más? Juntos hicimos 
un recodo en la ruta donde el amor pasó. 
Fui tuyo, fuiste mía. Tu serás del que te ame, 
del que corte en tu huerto lo que he sembrado yo. 
Yo me voy. Estoy triste: pero siempre estoy triste. 
Vengo desde tus brazos. No sé hacia dónde voy. 
Desde tu corazón me dice adiós un niño. 
Y yo le digo adiós.

                                                     PABLO NERUDA

lunes, 29 de septiembre de 2014

No debería decir

NO DEBERÍA

 

No debería decir

pero lo digo

que nunca fuimos un misterio

nunca pretendimos regalarnos flores

ni repartirnos besos

ni  abrillantar la luna

para embriagar el alma

 

No debería decir

pero te digo

que me hiciste trampa con los dedos

revelaste cada imperfección sin avisarnos

sin permiso y sin modestia

te convertiste en el dueño de la noche

de la brisa

de las antiguas calles

de la vergüenza pasajera

 

No debería decir

pero te digo

que las gaviotas

volaron cerca

Me hiciste sentir que nada importa

que no había peligro como no habrá futuro

ni ideas absurdas

ni promesas mentirosas

que acumularán quejas

 

No debería sentir

pero he sentido

partida el alma a voluntad

embriagados de preguntas

y en vaso roto las respuestas

 

No debería pensar

pero sobraron nombres

los dioses antiguos de nuestra historia

lo que sobró fue tanta idea

de lo que quisimos y nunca fuimos

de lo que no será

porque  al final

lo único que realmente nos faltó


                                                   se llama tiempo


                                                                                                                                      Alicia Salum

martes, 14 de enero de 2014

Tiempo de mar

El tiempo es como el mar,
borra toda huella menos aquello que está bien cimentado.
Aún así,
nunca deja nada intacto. 

Bendito tiempo y que sabio el mar





viernes, 13 de septiembre de 2013

Las tardes de cine cuando llueve

Uno siempre está propenso a encontrarse de frente con poesía que duele, esa que un buen día nos parte en dos y restriega en el espejo nuestra desnudez. 
Uno está propenso siempre. 
Puede ser cualquier día de julio o de septiembre, puede asomarse en un día de lluvia, quizá se trate de lluvia tropical. 
y puede ser quizá, en cualquier tarde, en cualquier cine, quizá detrás de aquel último beso...


La culpa es de uno

La culpa es de uno

Quizá fue una hecatombe de esperanzas
un derrumbe de algún modo previsto,
ah, pero mi tristeza sólo tuvo un sentido,

todas mis intuiciones se asomaron
para verme sufrir
y por cierto me vieron.

Hasta aquí había hecho y rehecho
mis trayectos contigo,
hasta aquí había apostado
a inventar la verdad,
pero vos encontraste la manera,
una manera tierna
y a la vez implacable,
de deshauciar mi amor.

Con un sólo pronóstico lo quitaste
de los suburbios de tu vida posible,
lo envolviste en nostalgias,
lo cargaste por cuadras y cuadras,
y despacito
sin que el aire nocturno lo advirtiera,

ahí nomás lo dejaste
a solas con su suerte que no es mucha.

Creo que tenés razón,
la culpa es de uno cuando no enamora
y no de los pretextos
ni del tiempo.

Hace mucho, muchísimo,
que yo no me enfrentaba
como anoche al espejo
y fue implacable como vos
mas no fue tierno.

Ahora estoy solo,
francamente solo,
siempre cuesta un poquito
empezar a sentirse desgraciado.

Antes de regresar
a mis lóbregos cuarteles de invierno,
con los ojos bien secos
por si acaso,
miro como te vas adentrando en la niebla
y empiezo a recordarte.

Mario Benedetti

viernes, 30 de agosto de 2013

Alada en poesía

Escribo posándome en tu verso,
Vivo solo instantes, alada en poesía:


Todas las luces prendidas, todas las puertas abiertas, todas las emociones despiertas de par en par...
 
 ...
 
Tengo una herida o dos, o tres... Que importa ya contarlas,  si todas llevan tu nombre
 
...
 
Espolvoreo tu voz en mi café y me los bebo así, tibios, dulces y en pequeños sorbos
 
...
 
Y tenía manos encantadoras de serpientes y maneras únicas de desatar los demonios de las cuevas obscuras
 
....
 
Mis refugios son todos los lugares donde te encuentro
 
...
 
Del verso a la boca siempre cae tu nombre
 
...
 
No pretendas amar y que el amor no despeine tus cabellos, o protegerte del frío en la piel. Amar a otro es exponerse y confiar y aprender
 
...
 
Es curioso, los mejores amigos no son los que te salvan del vacío sino los que te empujan hasta el fondo a manera de efecto trampolín

...

¿Madrid? El único recuerdo que guardo de Madrid es su perfume
 

miércoles, 14 de agosto de 2013

Desatada

Que ganas de hacerte mío
de nunca más dejarte ir
de comerte a pedacitos el alma
asimilarla y regresársela al mundo
intacta, como le pertenece.
que ganas de regalarte mi locura
que no consigas un amor, jamás
que te asuste como me asusta a mi
que te invada como me invade a mi
que te muerda como me está mordiendo a mi.

Pero no, ni te comeré ni te regalaré al mundo
Este mundo que nos plantó desde un principio en islas separadas.

No te asustaré, ni te invadiré, ni tampoco intentaré morderte.
De este amor solo saldré dolida yo
De este amor solo quedarán las huellas sangrantes de mis pies buscando el rastro de los tuyos

Yo seguiré y bendeciré todos los lugares por los que camines.
Iluminaré de color traslucido cada espacio en que te encuentres
y amaré como si fueras tu, como si fuera yo, esta tu sombra.

La locura de quererte se disfruta entre dos
pero no hay dos
la mía es una locura desangrada.

miércoles, 31 de julio de 2013

Siempre llegas

"Que diablos sabes del amor, si tu boca no besa a la mía"
Rosario Castellanos


Respiras en mi tan adentro
que no te es difícil hacerme el amor
                                                 una vez más
 
Pulsas el vértice con solo mirarme
me seduces desde el otro lado del velo
me fundes en tu manía
de aparecerte en sueños 
sin necesidad de tocar
                                               pero me tocas

Te me acercas cuando menos lo espero
Sé bien que en la espera nunca haz de llegar
pero te espero siempre

A veces te apareces en la noche dulce
que se contagia de tu risa brillante
de tu mirada limpia
de tu boca inquieta de uva fermentada.

A veces llegas silencioso
adorable, como esta noche,
probando danzas de arena y sal.
Otras apareces solo, desnudo
en las noches furiosas, frías
en que la tormenta se anuncia irracional.

Pero llegas, llegas siempre
cuando menos te espero
envuelto en la lectura
en el sueño
en el insomnio
en los recuerdos que quizá ni existen
en la palabra inocente que nunca me habita
Llegas siempre en silencio
y en silencio siempre te vas
como las sombras que no deberían nombrarse
pero que nombro, como ahora,  
sin miedo,
hasta volverte a tocar.

Alicia Salum


No te amo

No te amo como si fueras rosa de sal, topacio
o flecha de claveles que propagan el fuego:
te amo como se aman ciertas cosas oscuras,
secretamente, entre la sombra y el alma.

Te amo como la planta que no florece y lleva
dentro de sí, escondida, la luz de aquellas flores,
y gracias a tu amor vive oscuro en mi cuerpo
el apretado aroma que ascendió de la tierra.

Te amo sin saber cómo, ni cuándo, ni de dónde,
te amo directamente sin problemas ni orgullo:
así te amo porque no sé amar de otra manera,

sino así de este modo en que no soy ni eres,
tan cerca que tu mano sobre mi pecho es mía,
tan cerca que se cierran tus ojos con mi sueño.
Pablo Neruda



lunes, 29 de abril de 2013

XX

Veinte segundos son suficientes para inmortalizar un beso
Veinte segundos son suficientes para sufrir un ataque al corazón
Veinte segundos para llamar a la ambulancia
para enamorarse jurando que esta vez si se trata de amor

Veinte minutos alcanzan para llegar a casa después del trabajo
Veinte minutos para protegerse del frío y entrar en calor.
Veinte minutos para una buena siesta al llegar la tarde
Veinte minutos para  en cualquier momento hacer el amor.

Veinte días son quizá suficientes para que llegue el cartero
Veinte días para terminar  un libro, para realizar un viaje, un deseo feroz.

Pero veinte años  son insuficientes para cortarse las alas
para decir "hasta luego", secarse la cara y pedirse perdón.
Veinte años  no son suficientes para amar algo y dejarlo libre
para regalarle al olvido lo que con el tiempo nunca más volvió.

Veinte años apenas para decir que quiero escribir los versos más tristes.
Veinte años diciendo - tu puedes seguir corazón-.
Veinte años solo son suficientes para compartir, como Pablo Neruda,
una canción desesperada y veinte poemas de amor


Poema 20

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: " La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo
 
Pablo Neruda.

 



Con Alex Ubago


Con Joan Manuel Serrat


Con Alberto Cortéz


Y por supuesto, con el escritor  de las noche más triste, Pablo Neruda

miércoles, 17 de abril de 2013

LLuvia

Amar a Gelman. Amar la fuerza con que muestra la herida y también la cicatriz, su necedad de decir lo que a veces no suele decirse, su fe que me provoca  persistencia.

Amar a Gelman...

Por eso no puede faltar aquí su poesía. La poesía que es su verdadera casa, su antigeográfico país.

Va este poema de lluvia porque a pesar de la sequía, de alguna manera siempre nos llueve adentro.


LLUVIA

Hoy llueve mucho, mucho,
y pareciera que están lavando el mundo
mi vecino de al lado mira la lluvia
y piensa escribir una carta de amor
una carta a la mujer que vive con él
y le cocina y le lava la ropa y hace el amor con él
y se parece a su sombra
mi vecino nunca le dice palabras de amor a la
mujer
entra a la casa por la ventana y no por la puerta
por una puerta se entra a muchos sitios
al trabajo, al cuartel, a la cárcel,
a todos los edificios del mundo/ pero no al mundo/
ni a una mujer/ni al alma
es decir/a ese cajón o nave o lluvia que llamamos así
como hoy/que llueve mucho
y me cuesta escribir la palabra amor
porque el amor es una cosa y la palabra amor es otra cosa
y sólo el alma sabe dónde las dos se encuentran
y cuándo/y cómo
pero el alma qué puede explicar
por eso mi vecino tiene tormentas en la boca
palabras que naufragan
palabras que no saben que hay sol porque nacen y
mueren la misma noche en que amó
y dejan cartas en el pensamiento que él nunca
escribirá
como el silencio que hay entre dos rosas
o como yo / que escribo palabras para volver
a mi vecino que mira la lluvia
a la lluvia
a mi corazón desterrado
                                                                      Juan Gelman

lunes, 15 de abril de 2013

Poemas del cajón para seguir con vida

A los trece escribí una redondilla que dice así:
CREO EN TI
No sé que pienses de mi
Quería explicarte que siento
Y aunque no es el momento
Quería decirte: Creo en tí.
Aún no sé por qué razón
Creo en tí en todo momento
Y aunque pienses que te miento
Creo en tí de corazón.
Talvez no importa el creerte
Pero si el que te quiero
Pues por esta verdad muero
Que yo sufro al quererte.
Debes saber vida mía
Que te creeré hasta la muerte
Pues soy feliz al tenerte,
A mi lado cada día.
En fin, hay ciertas cosas que nunca cambian. Creo en tí